jueves, 16 de agosto de 2012

Claude Van Damme «Stallone me ha devuelto el amor por el cine»



Ya queda poco para que los nostálgicos de la acción 80´s puedan disfrutar de la tremebunda reunión organizada por Sylvester Stallone en “Los mercenarios 2” (ver tráiler y escena), secuela de la película de 2010 que se estrena el próximo viernes, 24 de agosto.



Y con motivo de su llegada a nuestra cartelera, después de hablar con Dolph Lundgren y Jason Statham tuvimos la oportunidad de charlar con Jean-Claude Van Damme, un tipo simpático e hiperactivo verdaderamente encantado con esta oportunidad que se le ha presentado.
Desde los tiempos de “Black Eagle” no veíamos un Van Damme tan malvado…
Oh, qué tiempos, eso sí que molaba. Pero ahora soy mejor actor que entonces. Me ha encantado ser el villano de esta película, lo importante es saber qué tipo de villano tenía que ser. Es lo que le pregunté a Stallone, y me dijo que era un tipo al que lo único que le preocupaba era el dinero. Me dijo que era la otra cara de la moneda del personaje de Barney, al que él interpreta. Ambos tienen un código de honor, y si uno de los míos me traiciona, le mato; si a él le traiciona uno de los suyos, le despide.

¿Qué tal ha sido formar parte de un elenco tan grande? Aunque seas el malo.
Qué puedo decir, ha sido algo fantástico. Todos estos tipos de leyenda han creado su propio estilo, son los mejores en lo suyo. Y Stallone los ha juntado a todos. Yo de joven era muy fan de “Rocky”, de Rambo, del trabajo de Schwarzenegger… y yendo más atrás en el tiempo, de Steve McQueen, de Charles Bronson, todo en un momento en el que no existían los efectos digitales. Había que trabajar el físico para poder darlo todo. Y poder trabajar con ellos y verles trabajar… increíble.



Y todos seguís en un gran estado de forma, precisamente por trabajar de ese modo desde siempre.
Siempre que viajo, en cuanto llego al hotel, me gusta ir al gimnasio, es la mejor manera de liberar las toxinas acumuladas en el cuerpo. Antes era más estricto y tenía un entrenamiento más riguroso, claro, porque era más joven. Siempre digo que la clave de todo es la nutrición, es fundamental a todos los niveles, incluso para la circulación de la sangre hacia los músculos a la hora de ejercitarse. Ojo, no digo que sea un santo, le he dado a la botella, por ejemplo. Las promociones siempre son un problema. Llego a España, el distribuidor de la película aquí, que tiene como cincuenta o sesenta años, quiere enseñarme lo mejor que tiene Madrid en dos o tres días. ¡Lo que él ha aprendido a lo largo de cincuenta años! Mañana, París, tres cuartos de lo mismo. Tienes que seguir un régimen, físico y mental. Consejo: ejercicio isométrico, desde que te levantas hasta que te acuestas, cuidar tus movimientos para fortalecer la espalda, las piernas. ¡No necesitas la máquina de Chuck Norris, en serio!

Aquí eres la némesis del héroe, como comentabas, así que te toca pelear con Stallone. Fuera de la pantalla, ¿serías capaz de vencerle en un mano a mano?
Te daré una respuesta rápida y sincera: yo corro más. Cuando quisiera darse cuenta, ya estaría en Bélgica comiendo patatas fritas. De esas que no recomiendo comer.

Si no fueses Jean Vilain, ¿qué personaje te habría gustado interpretar?
Si fuese parte del grupo de mercenarios, me habría gustado interpretar un papel de tintes cómicos, alguien como muy despistado, que cuando le llaman no se entera y le tienen que llamar otra vez, «Jean. Jean… ¡Jean!» «Sí, ¿qué? ¿qué?». Como siempre me dan papeles por mi conocimiento de artes marciales, me gustaría tener algo más sólido. Y me encantaría trabajar con Jet Li o con Kitano, con las estrellas asiáticas. Con las estrellas de todo el mundo. Estoy muy contento, porque Stallone me ha devuelto el amor por hacer películas. Así de sencillo.



“JCVD” marcó un punto de inflexión en tu carrera. Han pasado ya unos años de aquella, ¿cómo te ha influido?
El director, Mabrouk El Mechri, me dijo antes de empezar a rodar que después de esa película sería mucho más difícil para mí escoger los papeles en mi carrera, que sería duro pero me vendría bien porque sería más complicado hacer malas películas. Y tenía razón. Lo entendí bien, escojo con más cuidado, los personajes que interpreto tienen que tener un significado, tengo que entenderlos bien. Por otro lado, fue una pena comercialmente, porque la versión original era francesa, y si entendías el francés, bien; pero el doblaje al inglés fue un desastre absoluto. En fin.

Imagino que, como todos, eres fan de Bruce Lee. Has coincido con Chuck Norris, que rodó con él “El furor del dragón”. No sé si habrás hablado con él sobre el tema.
Bruce Lee… el más grande. Era un actor antes que un experto en artes marciales. Era un campeón de chá-chá-chá, conocía la cámara, hacía el amor con la cámara. Es algo que también tiene Stallone, saben lo que les va bien, dónde ponerse, qué hacer. Tienen ese algo especial. Y Bruce Lee no tenía buenos guiones ni buenos presupuestos, imagínatelo en esta película. Era el James Dean de Asia, ni más ni menos.